NAVAJAS DE MANUEL CALVÍN

26 de abril de 2015

Pensar en Manuel Calvín García es  hacerlo en clave de navajas, aunque como hace de todo, bien pudiéramos hacerlo de cualquier otro tema. Sucede que ante una foto de navajas de M. Calvín, uno no puede resistir la tentación de ponerlas aquí.
El caso es que esas navajas se hicieron en su taller de Vilanova en  Taramundi y  de allí dieron el salto a Cataluña donde las pirograbaron. Los dos procesos realizados de manera artesanal. El resultado es sublime. Me encanta. 
Esto es el mundo global... bueno no , cuando se conoce al artesano y se habla con él y se toman unos vinos y se echan unas risas...uno se da cuenta que eso de la globalización es otra cosa, un mundo sin cara que no tiene nada que ver con lo dicho. Esto sólo son piruetas en el mapa, meros juegos de geografía.


Imagen mandada por Manuel Calvín García

PERSONAS, PERSONAJES

25 de abril de 2015

Hay personas que están en la memoria de todos, quien sabe por qué razones. Son personas que acaban siendo personajes en esa obra inmensa que es la memoria colectiva. Por eso "presta" encontrarlos pasado el tiempo, aunque sea en una fotografía, y ese sentimiento es unánime. No es fácil que suceda. En cambio estos tres lo han conseguido. Son Primitivo "Tivo", Monete (José Ramón Posada) y "El Mundial".
 
Fuente: Carmina la de La Puentepiedra (C. Blanco Prado)

CAPTURANDO UNA LLOBA (1964)

23 de abril de 2015

Este es un documento gráfico que relata en imágenes la captura de una lloba por un alimañero de los de entonces, Domingo Calvo Testón, que habitaba en La Puentepiedra. En un principio lo que me llamó la atención fue el grupo humano, pues caí en la cuenta de que habían fallecido todos menos uno, Julio González Portugal. Luego había un documento escrito de puño y letra del mismo Domingo Calvo, un documento autobiográfico y pensé que nadie mejor para referir un hecho, que el propio protagonista, mucho más después de haber muerto hace tantos años.
 Dice así:

"Momento histórico de uno de los alimañeros más incansables de toda una vida. Para un documental del Ministerio de Agricultura, me encargan un lobo vivo y en pocas horas lo capturé. El guarda José Portugal, su hermano Abelardo, Santiago, Julio, Pelayo y Amador me ayudaron a amarrarla. Protagonistas: Domingo Calvo, una loba, los amigos y el Puerto de Contorgán. 4 de abril de 1964"

De izquierda a derecha, Santiago Miguel Calvo, José Portugal Calvo, Amador Blanco, delante, Domingo Calvo con la loba en el centro, Abelardo Portugal, agachado, Pelayo Portugal Prieto y Julio Glez.Portugal.

Recuerdo hace tiempo , mientras contemplaba estas fotografías, comentarme Amador: "Había que estar apuntándo-y, porque si se suelta  nos come". La lloba estaba en una "garduña"(cepo).El de la escopeta debe ser Abelardo Portugal, porque con la escopeta estaba él y Julio, uno por cada parte, ya que la lloba estaba cogida por una pata y sólo le quedaba "un tendonín"- me comentaba Julio.


  Como se puede ver, sujeta y todo, se defiende y ataca a quien se acerca.Sucedía todo esto en La Cárcaba de El Castiellu. Baste recordar que su GPS biológico mantiene el paso desde La Llaguniella, por el Senderu los Burros, La Cárcaba, la Sombría de La Robre hasta La Piornosa. Ese es su territorio y su mundo. siempre lo ha sido y lo sigue siendo.

 El momento más delicado es poder llegar hasta ella sin peligro y sujetarla. Pelayo y Domingo lo hacen. Detrás del piornu, Amador de La Puentepiedra.


Domingo y Pelayo en plena faena.Lo difícil está hecho Hay alguien detrás del "piornu" que no identifico. Santiago lleva la cuerda para atarla. El resto ya está contado.

Fuente: Carmina la de La Puentepiedra (C. Blanco Prado)

HABLANDO DE LLOBOS

22 de abril de 2015

Desde que el hombre domesticó sus primeros ganados allá por el Neolítico comenzaron los problemas con los llobos. Es fácil de entender: cada uno defiende lo suyo.Los ganaderos defienden sus ganados y los lobos necesitan sobrevivir; por eso matar está en su naturaleza.
No es extraño por tanto  que los llobos formen parte de la vida cotidiana de las gentes que nacieron y vivieron en la montaña, como nos ocurre a nosotros, los que nos tocó venir al mundo en las de Caliao.Crecimos oyendo hablar de llobos y de los problemas con los llobos. 
los llobos están en nuestra toponimia (El Colláu Riallobil), en nuestro refranero ("Por San Fernando, la lloba pariendo o rabexando" - 30 de mayo-.// "Lo que el llobu faz, a la lloba-y plaz". Este último se correspondería con el refrán castellano "Los que duermen en el mismo colchón, se vuelven de la misma opinión", en aquella tradición oral tan rica como irrepetible que contaba historias y peripecias que les habían sucedido a unos y a otros, como cuando los fiyos de Antón imitaron los aullíos de los llobos hacia la sombría y les vaques de La Robrilla amañaren un estropiciu y salió Santos Gonzalo de la cabana a espantálos y enfadóse munchu cuando se enteró que habín siu los sos sobrinos, al paecer con una cuerna...
_"¡Me caso con Cristo!. Diz que foren los rapaces...".
Cuando contaban estas historias nos hablaban de la "ronquiella" para espantarlos, de salir  a dar voces de las cabañas y cosas así
Lo mismo cabría decir de la pervivencia de términos de la familia de "llobu" en el lenguaje:
* "llobil": ameno para los llobos. Dicen que "la Riega L'Acéu era muy llobil" en otros tiempos.
* "Ser un llobu": Ser insaciable, codiciar lo ajeno, "non ser fartaeru".
* "Facer una llobada": Ocasionar los llobos una matanza entre el ganado.
* "Haber una llobada": Haber muchos llobos en una determinada zona o territorio.
Por todo ello y con la misma naturalidad, si el hombre a través de la historia se defendió del llobu, no es menos cierto que lo va a seguir haciendo. 

Lobo muerto en tiempos de Domingo Calvo. No sé el lugar
Es muy frecuente que desde distintos estamentos se niegue la existencia de llobos en muchas zonas cuando los ganaderos se quejan de los daños que sufren, o se eche la culpa de los daños a perros asilvestrados, hasta que de vez en cuando aparece un llobu colgando de una señal de tráfico (la última vez hace una semana o dos) y entonces ya nadie discute si "aquello" es un llobu o no. Desde ciertos sectores, que les importa un comino el sufrimiento de la otra parte, invocan al conservacionismo, incluso a Europa como si Europa no tuviera el convencimiento de que quienes están verdaderamente en peligro de extinción son los habitantes de los núcleos rurales que paradógicamente son quienes en gran medida "costean" con sus ganados la existencia del cánido. Cuando se invocan las razones económicas, me gustaría que quienes aducen que los ganaderos son tramposos, "que llevan ganado al monte para que una administración se lo pague por encima de su valor", cosa que nunca he visto, sí la contraria, como decía, me gustaría que quisieran equilibrar la balanza y que unos cuantos meses al año, renunciaran a una parte de su nómina, para intentar solucionar el problema. No estaría mal meter ese dinero en un fondo y usarlo exclusivamente para pagar daños... hasta el momento presente suma cero.

Bromeando con un llobu en la misma época (Años sesenta)

Claro que una cosa es predicar y otra dar trigo. Nunca supe de nadie que lo hiciera. Con lo cual hablar por hablar es vender humo. Recuerdo aquel "charlatán" de feria (en Caliao emplean el término"platigueru" para lo mismo), que venía los jueves al mercado comarcal de La Pola que vendía bolígrafos. Ataviado con un gorro de explorador a lo Livingstone y con un micrófono sujeto al cuello con un artilugio de alambre, iba anunciando su mercancía sumando bolígrafos de regalo al precio del bolígrafo inicial, hasta que la oferta era irresistible. Cuando escucho la cerrazón de algunos parapetados en el conservacionismo para prohibirlo todo y sin arriesgar nada, recuerdo con nostalgia al charlatán de La Pola, que al fin y al cabo supo hacer del noble oficio de hablar, una profesión para poder vivir de ella. Él al fin y al cabo vivía de vender bolígrafos. Claro que del llobu también vive mucha gente, pero ninguna tiene ganado.
La realidad actual es que una administración para pagar el daño de los llobos exige que se encuentre al animal muerto (no siempre ocurre) y que un guarda oficial tase el daño y certifique que es obra de los llobos, hecho que tampoco ocurre siempre. Los ganaderos saben lo que es salir de casa, caminar 14 horas buscando un animal, venir fundido a casa por la tarde sin haberlo encontrado y mañana volver a buscarlo y pasado, para tener suerte de encontrarlo o no e iniciar el proceso.
Aunque no es la única de las razones, ésta es importante y los pueblos están condenados sin remisión a desaparecer. Y con ellos se irá toda una manera de vivir, toda una cultura Es cuestión de tiempo, de poco tiempo. Luego buscaremos los ecos de lo que fueron en cualquier buen tratado de antropología, en las bibliotecas, suspirando que el antropólogo de turno haya hecho el suficiente trabajo de campo como para conocer la realidad de primera mano. En Asturias tenemos suerte de que A. García Martínez lo haya hecho. Encontraremos esa realidad de la que ya hablo en pasado en sus libros.
Si el hombre debe ser juez y mantener el equilibrio de las especies, controlar el número ideal de llobos que pueda soportar un territorio, eso implica hablar y conocer censos, hacerles un seguimiento y procurar que el mantenimiento de estos no sea a costa de ningún sector, ni de ninguna otra especie. Volvamos al término "equilibrio". 
No entiendo cómo no se incluye la caza como especie cinegética, regulada por una administración, para mantener esos niveles poblacionales óptimos , pudiendo utilizar el dinero generado para satisfacer los daños que la misma especie provoca.Sé que en algunas comunidades autónomas de España se hace. Pero bueno, yo ni siquiera soy cazador.

Fuente: Carmina la de La Puentepiedra (C. Blanco Prado)

DOMINGO CALVO, "EL ALIMAÑERO"

20 de abril de 2015

Domingo Calvo Testón, el último alimañero de Caso, vivía en La Puentepiedra y era un apasionado del monte y de la naturaleza. De no ser así, serían imposibles sus andanzas. Como es de rigor en estos casos, conocía el monte como la palma de la mano y no solo eso; conocía al dedillo los hábitos, costumbres y querencias de la fauna de la zona, lo cual era imprescindible en su oficio. El suyo era un aprendizaje autodidacta, basado en cambio en lo que se basan los métodos científicos: la observación y la experimentación, pero no en un laboratorio, no, ni en una oficina; sino en la propia naturaleza, cogiendo frío y mojaduras, pero comprobando"in situ"qué funcionaba y qué no, las conductas que se repetían, los pasos  que la fauna solía utilizar,sus hábitos en definitiva.

Era ameno contando sus peripecias en el monte y el tema le salía solo, le salía del alma porque lo vivía como nadie. Era su pasión y apasionado era contándolo a cualquiera que quisiera escucharlo. Hubiera sido el complemento ideal para un naturalista, siempre que no estuviera tocado por ese absurdo fundamentalismo conservacionista que algunos tienen; siempre que estuviera abierto a escuchar las razones del otro. Porque seamos claros, si algo no le faltaba a Domingo Calvo era conocimiento y dominio sobre el tema. Lo había aprendido directamente de la Naturaleza (así con mayúsculas). De ahí mi convencimiento de que hubiera estado a la altura de un buen naturalista que hubiera forjado sus aprendizajes en el estudio de los tratados escritos y en los "trabajos de campo". 
Lo de Domingo eran trabajos de campo, pero un poco especiales: ningún apunte escrito, ningún dibujo ni de huellas ni de animales... pero en cambio la sabiduría de todo una vida leyendo  en el Libro de la Naturaleza.Tengo para mí que una buena charla con él delante de una botella de vino, habrían de valer tanto como un máster en una universidad de prestigio.

Otra cosa a tener en cuenta es que no sería justo dejar de considerar a Domingo Calvo como un hijo de su tiempo. Estamos hablando que ejerció de alimañero a finales de  la década  de los cincuenta y principalmente en la década de los sesenta. Debemos tener en cuenta que el programa de televisión de Félix Rodríguez de la Fuente "el hombre y la Tierra", comienza a emitir la fauna ibérica en marzo de 1974 y los programas del lobo ibérico a comienzos de la década de los ochenta. Ya sabemos que habría de tener gran influencia en la opinión pública y hasta  cambiar el concepto del  conservacionismo y del equilibriuo ecológico sostenido hasta entonces. Por tanto, lo que hacía Domingo era lo que se hacía en España por aquel entonces. Él era alimañero y no cobraba por ello. A lo sumo le daban alguna pequeña gratificación y algo se recolectaba por los pueblos, más bien poco. Personalmente recuerdo ver un lobo muerto en una  motocicleta por Caliao para este fin, como  recuerdo que le tiraban otro delante de casa de Adelina Calvo a una vaca casina por ver como se venía a embestirlo.También por entonces, debía de llevar un lobo vivo, para mostrarlo en algún pueblo, en aquel camión mixto de Toribio Poli, cuando pasando el Puerto de Tarna, el llobu intentó saltar al exterior por una tabla que estaba rota hacia el techo, quedando colgado por el exterior, falleciendo por sfixia. Creo haber oído que Domingo se disgustó tanto que decía que prefería que le hubiera muerto una vaca. 
 De aquel tiempo, años cincuenta, son estas imágenes de un lobo que domesticó, el Baldroguín, una vez que quitó una camada de ellos a la lloba. Lo crió como se cría a un perro y como tal se comportó hasta que un día, ya de adulto, le salió la vena salvaje, el lobo lo atacó, pudiendo Domingo zafarse a duras penas del envite y lo sacrificó de un tiro, delante de su casa en La Puentepiedra. Estas imágenes dan buena muestra  de lo dicho. En cualquier caso me resulta inimaginable pensar en Domingo Calvo Testón sin que su figura esté relacionada con los llobos. Me decía Lorenzo Portugal Miguel, en los últimos años de su vida, que aullaba hacia Los Moyones y que los llobos le contestaban.



 Fuente: Carmina la de La Puentepiedra (C. Blanco Prado)

GENTE ENCANTADORA

19 de abril de 2015

Esta es una secuencia de imágenes de gente con la me unen lazos familiares o de amistad, lo cual no es óbice para que aparezca con un hacha clavada en el cráneo en cualquier esquina por practicar deportes de riesgo. El hecho es que las vi en un chat (El Gurugú) y me fue imposible renunciar a la tentación de robarles unas cuantas con la sana intención de publicarlas, pensando que si no me ven en unos días -hecho harto improbable- cuando lo hagan, ya se les haya pasado el enfado. En caso contrario, considérese esto una travesura basada en los cimientos del exceso de confianza...y como siempre se dijo, donde hay confianza da asco. Pues eso.
El hecho es que ayer  se reunieron en Caliao, en La Tierra del Agua para comer, para tomar café para ambas cosas o para cualquier otra que pudiera servir de soporte para poder  juntarse, cosa difícil, pues cada uno/a sabe de sus circunstancias. Y estaban muy guapas y muy todo, como corresponde a "una xente tan amañosa".



 Mª José Portugal, Elisita Calvo, Josefina Aladro, Esther Isoba, Cristina Poli y Telvi Menéndez.


Las mismas protagonistas con Rosa Pilar que se acopla sin problemas siempre que "habia xareyu".
 Estas fotos de ñla parte superior de estas líneas corresponden a la comida y las de abajo a la espicha nocturna.


 ¡Esos ojitos! que la sidra os delata... Andáis "pol Chalaneru" o ya llegásteis al "Asturias Patria Querida".
La noche promete.


Veo que Telvi pone una nota de seriedad. ¡Menos mal que alguien "pon daqué de sintíu".


 Alicia, José Manuel Prado y Fermín F. Corte
Las imágenes, así como la autoría intelectual son de alguien del grupo. A mí que me registren, que no tengo ni idea.


PILARINA Y JAMÍN

18 de abril de 2015

Son los que regentan el "chigre" de La Felguerina que está en las antiguas escuelas. Es un local muy "afayaízu" como dirían los de la Cuenca. En Caliao para lo mismo preferimos hablar de "hayaeru", término que me gusta mucho más, donde vamos a parar. Como quiera que sea, el hecho de tener abierto un chigre en La felguerina es impagable. Otro tema es que personalmente me encuentre tan bien. Debo decir que cuando voy, siempre estoy con gente con la que estoy a gusto, y eso no es un tema menor precisamente.
 
Eso es una mirada amorosa y lo demás son cuentos.
Luego, Pilarina y Jamín llevan el local estupendamente. Pilarina cocina muy bien, es especialista en comida casera y quienes disfrutamos de las delicias de "su" tortilla ya la vamos a tener adosada para siempre a los mejores recuerdos culinarios. Eso por no mencionar les fayueles, las patatas fritas cuyo secreto me sigue intrigando, los cocidos o los dulces caseros. Jamín es el rncargado de la parrilla y las carnes.

CENANDO EN LA FELGUERINA II (11-04-2013)

 Un grupo de amigos. Algunos protestaban cuando sacaba las fotos.
- Non vaya ser que mos viamos en internet cualquier día.
- Bueno, yo danguna vo ponela, pero ya sabés que non seo peligrosu.
-Bueno, anda. A ti dexaremoste.
 Y así se zanjó la cuestión.
Los de la foto de arriba, José Luis y Emilio Gonzalo,Juan Antonio, L. Santos, Agustín (delante), Óscar Aladro, Juanín y Jamín.


 Juan Antonio Portugal, el promotor del evento , con su sobrino Juanín Glez. Detrás José Luis Gonzalo.
¡Vaya cara de satisfacción tienen los dos!
Juanín fue el encargado deservir "los cacharros". Yo recuerdo que le dije que iba a tomar "uno"... Luego lo que sucedió fue que tomé "uno dtrás de otro"... y al día siguiente ya noto los años, entre otras cosas que prefiero no comentar.


Ahora me uno  al grupo. El sitio, muy acogedor. La noche fue una noche para recordar.

CENANDO EN LA FELGUERINA (11-04-2013)

17 de abril de 2015

La idea fue de Juan Antonio Portugal: Reunirse en La Felguerina a comer "unes calamoches", esto es unas cabezas de cerdo en salazón al estilo del Occidente asturiano, con verdura. Es difícil conciliar las posibilidades de todos, cosa esta nada fácil. Además la situación de cada uno no es para "tirar volaores".Logrado lo primero, lo de menos era la comida, la disculpa, al fin y al cabo. Lo mejor de todo, como siempre, fue la reunión misma, la camaradería, la tertulia y ese "estar a gusto" que cada vez se me antoja más impagable.


 De izquierda a derecha, José Luis Gonzalo, Juan Antonio Portugal, Óscar Aladro, Juanín Glez., Emilio Gonzalo, L. Santos Calvo y Agustín Glez. Fresno.


Como se puede ver, viandas a discreción, eso sí,  bien regadas con vino... y eso que ya recuperamos mal, al menos yo, que "estaba cartiáu", al día siguiente... y me atrevo a dar fe que no era el único.
 Jamín, al fondo, preside la mesa.

Una sobremesa distendida, la armonía que se respira en el ambiente y que por sí misma es capaz de hacer de un momento algo único e irrepetible.

JEROMO

No me pude resistir y le pedí permiso a Carmina:
- ¿Puedo robate unes fotos?
-Home, sí. ¿A que sé cual quieres? Tú quieres la de Jeromín.
-Claro.
Carmina acertó de pleno. Quería la de Jeromín y otra de un grupo de Caliao con una lloba. Luego cogí prestadas algunas más.


Jerónimo Gonzalo Capellín (+ 12-02-1978 a los 39 años en accidente de tráfico), era conocido y querido por sus vecinos con el nombre en asturiano, Jeromo o Jeromín. Era una muy buena persona, muy querido por todos. Me decía su ahijado y sobrino, mi amigo Florán: "No era malu más que pa elli". Era cierto.
Algunas veces hablamos del cariño personal que yo le tenía, de lo mayor que siempre me pareció y lo joven que era, de su pasión por la caza, de aquella puntería extraordinaria que se grangeó tal vez a su pesar, al estilo vaquero, sin afinar la puntería porque le temblaba el pulso.
 Lo recuerdo en aquella motocicleta, arriba y abajo por la carretera de Caliao, en la que me transportó un puñado de veces, en aquellos tiempos en los que no era infrecuente bajar hasta Coballes andando a coger "El Carbonero", nombre que tenía la línea regular de viajeros. Hablar hoy de estas cosas es algo así como hacerlo de otro mundo y tal vez sea cierto, por más que sea nuestro pasado bastante reciente. Claro que lo que cambió el país en estos últimos 25 años es inimaginable. La vida de y en Caliao, también.

 Fuente: Carmina la de La Puentepiedra

SALVADOR JUNCO

15 de abril de 2015


Es una imagen de Salvador Junco y señora en Sevilla. Es lo que ponía el reverso de la fotografía.Era hermano de Valeriana e hijo de Sunta y de Junco.
Sé muy pocas cosas de él porque no me tocó conocerlo y lo que sé es de oídas. Creo que debía ser muy hábil en el juego de bolos, debía de "cuatrear" muy bien ya que siendo niño pude oír muchas veces la expresión: "¡Ahí, Junco!" y siempre lo achaqué como expresión admirativa hacia los lances difíciles.
Creo que murió de "muerte repentina" (locución que se usaba entonces, a modo cajón de sastre donde cabían todos aquellos óbitos que acaecían sin enfermedad de por medio)junto al Pozu de Rozaqué y allí lo velaron los mozos.
 Fuente: Marisa Poli

LUDIVINA LA DE JOSÉ RAMÓN

10 de abril de 2015

Ya sé que puede parecer una foto más. Una mujer en un camino de tierra y piedras, un "varganal", un fondo verde...una imagen en definitiva de un entorno rural. Una imagen antigua. Es todo eso, sí, pero es mucho más, muchísimo más.Es Luzdivina Calvo, hermana de Estrella y de otros más; una de las hijas de José Ramón. Es una imagen de El Oteru en Caliao. Luego Luzdivina habría de emigrar y morir en Buenos Aires, como tantos otros caliaetos, tal vez con la mirada vuelta a sus orígenes.La foto por su parte, después de haber conocido también la emigración, después de haber permanecido más de medio siglo en aquel Bs. As. de promisión, optó por volver para quedarse y morir donde está la raíz de los suyos. Son los ciclos de la vida o tal vez la vida misma. Lo que está claro es que tendrá vida mientras alguien recuerde estas viejas historias y paradógicamente tan actuales.A mí no me resulta indiferente porque caminé en mi infancia estos mismos caminos en El Oteru, a sabiendas que entre mi casa y la suya sólo se interponía un camino.

 Fuente: Marisa Poli

ENRIQUE LA GAITA

9 de abril de 2015

Esta es una de esas fotos que después de rodar por el mundo como si tuvieran vida propia (sin duda la tienen), acaban por reivindicarse. Probablemente sea la bolera de tía Mesilda o ya sería la de su sobrina Matilde Aladro. Lo mismo da. Es de una belleza y de una carga tan poderosa que por sí sola define el tiempo de ocio de un pueblo: el juego de los bolos en la versión más popular de Asturias, la cuatreada, la gaita y la música popular unida a la tonada, con todo lo que ello significa...pero un ocio mirando de reojo al trabajo, una válvula de escape del trabajo que representaba la mayor parte del tiempo. Ese y no otro es el significado del "angazu", apoyado en el "varganal". Lo guapos que eran los varganales en el cierre de los "güertos " en aquellos días lejanos en los que "los gochos y les gallines vivíenlo pelos caminos". Eran aquellos días lejanos que poblaron mi infancia de recuerdos y de gentes que ya son recuerdos. Y yo, para qué voy a negarlo, fui muy feliz, porque aunque parezca lo contrario, se vivía todo con mucha intensidad. A todos nos tocó participar en el trabajo y "facer lo que podíamos", pero el mundo estaba ahí como un territorio sin explorar.
Esta foto por sí misma sirve para definir un Caliao que fue, perova mucho más lejos. Puede definir cualquier pueblo de una cierta entidad de aquella Asturias tan rural como imperecedera, porque ya va en el ADN de muchas generaciones.En el reverso de la fotografía, alguien escribió estos versos:
                                                             " Enrique de Brañafría
                                                                que además que toca canta,
                                                                haz quitarse la alegría
                                                                con su triste melodía
                                                                y el que lo oye y se aguanta,
                                                                lleva emoción tanta,
                                                                que llora pa todo el día."

No sé a ciencia cierta quién los escribió, por más que pueda aventurarlo. No obstante, sin estar seguro, ni puedo ni debo hacerlo. Queda por tanto al albedrío del lector sacarnos de dudas.

Fuente: Marisa Poli

YENDO PA LA ESTAYA

8 de abril de 2015

Es Arcadio calvo yendo pa la estaya, en el verano de 2012. 
Arcadio es uno de los que mejor encarna la memoria viva de Caliao, ese pozo de sabiduría no escrita, pero no por ello menos importante. Cumple la misma función que Google para otra gente, solo que en este caso mejorado porque el que solicita información cuenta además con la  mirada cómplice, con la selección de la información y con el contraste que el tiempo ha podido darle a esa información en su contexto propio. Quien solicita información a Arcadio ya sabe de antemano que cuenta  con las dos miradas complementarias: sincronía y diacronía en el mismo acto o lo que es lo mismo, una visión a través del tiempo complementada con la mirada hecha en un momento dado, en la época actual. Me da miedo un Caliao sin memoria o dicho de la manera más cruda, sin gente así. Será el final de muchas cosas, entre otras y no menor, mi visión y mi apego a mis raíces.Cuando sea otra cosa, un pueblo de aluvión como tantos otros, tendrá mucha gente tal vez, pero no tendrá interés. Un pueblo muerto con  muchas capas de barniz. Y que quienes sienten algo de apego por el Caliao que fue, bien porque lo vivieron, bien porque lo oyeron, me perdonen mi visión tan pesimista.

 Arcadio "col angazu na mano" en un universo de verdes y de luces. Es el verano que explota con toda su fuerza, llenando de color todas las retinas.

 FUENTE: Mar Muñoz, de " Taller de Cerámica La Lluna"

LOS CHAVALES

5 de abril de 2015

Me gustan particularmente estas fotos de los chavales ("los rapaces" en el habla de Caliao) y eso por varias razones. Una porque estar con la juventud rejuvenece a uno. Es una de esas engfermedades que no son cotagiosas pero deberían serlo por decreto. la otra es por el marco geográfico en el que está tomada, el portal de la ermita de Ricao. Está tomada el día de la fiesta en el año 2012. son de izquierda a derecha, jesús Aladro, Diego Concheso, Rebeca y Ferchi Torre, Ana y Jose Aladro, Miguel Aladro, Alejo Concheso calvo y dos amigos del grupo. Ha pasado el tiempo : Fernando y Rebeca por una parte y Jose y Ana por otra, ya se han casado. En cambio yo sigo viéndolos con los mismos ojos de siempre, con un cariño que se acerca al infinito. 
La imagen me la proporciona Mar Muñoz, de Taller de Cerámica El Secreto de la Lluna.



Esta otra está tomada en Gijón, aprovechando una de las visitas de José Luis Aladro Poli desde Londres:con el sano propósito de compartir lo más posible se han juntado para cenar. Me dicen que la foto la hizo Jesús y que Ferchi la retocó o viceversa. Es mi propósito dar al César lo que es del César... y si me equivoco , que protesten. Están en su derecho. Completa la imagen, Cuesta en el centro, un amigo del grupo. La datación de esta última no la sé con exactitud. Ya la pondremos "si encarta", como suelen decir en la provincia de Málaga.

CONSUELO CALVO EN EL GÜERTU

4 de abril de 2015

En Caliao, por mor de esa atinada pulcritud lingüística, - que tanto admiro-, saben diferenciar entre "güertos" y "güertes". Los primeros son de siembra y están integrados en el núcleo urbano y las segundas suelen ser de siega y están integradas tanto en el núcleo urbano como en el periurbano, excepción hecha de La Güerta Candamu, que al ser de mayor tamaño, participa tanto de la cualidad de siembra como la de siega.
De la misma manera, por seguir con el lenguaje, suelen emplear el adjetivo "granxera" para la persona que es habilidosa  en los trabajos de cultivo y producción hortícolas. Creo que esa cualidad le viene bien a mi madre (Consuelo Calvo) y a tantas otras mujeres que siempre se ocuparon del cuidado  del "güertu", tan importante en otras épocas basadas en una economía de subsistencia, hasta tal punto que yo crecí viendo como las tareas del "güertu" estaban siempre hechas como si  esto sucediera por arte de magia. Lo que sucedía era bien sencillo: Mi madre hacía las cosas del güertu, tanto porque se encontraba a gusto haciéndolas como porque en su concepto de la vida el trabajo venía a ser como una prolongación natural de la persona y por tanto como sencillamente había que hacerlo no costaba trabajo. Ahí está la paradoja y tal vez el secreto de todo: El trabajo que no cuesta trabajo. Este hecho lo viví durante toda la vida. Mi madre era la primera en "ir pa la estaya", diciéndonos al resto aquello de "non soes del mio geniu" o "soes como les mayes del pisón" a simplemente "bien pesaos soes".
El heho es que viéndola en esa foto, en comunión con la tierra, es verla en su estado natural. Creo que fue la última vez que sacó les patates. Era el 9/09/2012. Es la mano y la tierra, es el ciclo vital, es la vida en definitiva.
Por eso, ahora que somos nosotros los que vamos al "gúertu", aparte de que lo hacemos como novatos, no llevamos esa alegría que llevaba ella, encarnando una tradición y una forma de hacer ancestral y tan natural como la llegada de les flores de pan y quesu al Caleyu L' Acéu. ¡Qué se va facer!

Sacando patates en Gúertu L' Oteru


"Después de sacar les patates, allimpiando'l gúertu."  9/09/2011

FUENTE: Mar Muñoz, de " Taller de Cerámica La Lluna"